La artista panameña Susana Gonzalez-Revilla (n. 1982) canaliza una poderosa dualidad. Haciendo uso de su potencia performática, su arte público confronta la violencia y la corrupción a través de acciones provocadoras en sitios como el Palacio de Justicia de Panamá. Sus intervenciones en el espacio público se nutren de la inmediatez de la reacción del espectador.

Sin embargo, en el refugio de su estudio, su práctica fluye con la pintura. Una danza intuitiva de azar controlado y libertad gestual da vida a composiciones poéticas—universos vibrantes y en expansión de formas estelares y microscópicas que invitan al espectador a una postura más contemplativa.

Esta interacción dinámica entre protesta y poesía se exhibirá en su próxima participación en la Bienal BOG25 y en su exposición individual en la galería Lichtundfire de Nueva York. Recibió una licenciatura en Bellas Artes del Sarah Lawrence College y estudió en la Scuola Lorenzo de Medici de Florencia y en el Victorian College of the Arts en Australia.

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